sábado, 1 de julio de 2017

Urgencias Subjetivas en el Hospital General

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Ejercer la profesión de psicólogo en un hospital general es un privilegio para aquellos a los que nos interesa la clínica, y considero, mucho más aún a quienes nos concierne el psicoanálisis, a los que intentamos sostener en cada intervención una posición analítica. 

Freud en el inicio de su historial clínico sobre el presidente Schreber escribía "...La indagación analítica de la paranoia nos ofrece dificultades de particular naturaleza a los médicos que no trabajamos en sanatorios públicos..." (1)

Los profesionales que sí trabajamos en hospitales públicos contamos con ese privilegio que nos obliga a dar cuenta de nuestra práctica con sus teorizaciones e investigaciones. 
En este sentido hay, al menos,  dos niveles; 1) la teorización de la práctica y 2) la investigación. 

Desde el servicio de salud mental del hospital regional Pasteur intentamos sostener esos dos niveles en lo que suele denominarse espacio de capacitación. En algunas ocasiones esa actividad es interna, para y con los residentes y profesionales del equipo de salud mental, pero también cada año ofrecemos un espacio de capacitación, e intercambio de trabajo abierto a colegas de diversas disciplinas implicadas en el campo de la salud mental   

A partir del jueves próximo comenzaremos a desarrollar una actividad de lectura crítica que se encuadra dentro de las actividades de capacitación que ofrece este servicio destinada a psicólogos pero no excluyente a quienes se interesen en esta problemática.
El eje central es la fundamentación epistemológica del dispositivo de intervención con lo que Lacan denominó la "Urgencia subjetiva"

La idea de conformar un programa de lectura y análisis desde esta perspectiva surge como necesidad de repensar todo el tiempo nuestras intervenciones, que, contextualizadas en el campo de la salud en un hospital general, liga indefectiblemente al psicólogo al lugar del saber/poder donde es insistentemente demandado a dar cuenta sobre los diversos modos de padecimientos subjetivos. 

Muchas veces, en la urgencia de las intervenciones no advertimos desde que lugar operamos, hasta donde se muestra nuestro deseo, donde clásico “furor curandis” característico de la práctica médica termina comandando las prácticas y provocando acciones que se alojan en una ética distinta o ajena a la que creemos debe orientar la posición de intervención del profesional psicólogo, o dicho de otro modo, el despliegue de otra ética se hace necesario para justificar que sea un psicólogo el profesional al que se le orienta la demanda. 

¿Es el mismo objeto de estudio y por ende de intervención el del médico que el del psicólogo?

¿Cómo se puede sostener un dispositivo de escucha que esté dispuesto a la singularidad de cada caso en el bullicio incesante de demandas de inmediatez y respuestas propias del ámbito del hospital general?



Lugar: Aula, Hospital regional Pasteur. Villa María: Cba 
Días : Jueves de Julio  noviembre.
Horario: de 10:30 hs a 12 Hs 

Programa e información: neribotta@hotmail.com    

(1) Puntualizaciones psicoanalíticas sobre un caso de paranoia (Dementia paranoides) descrito autobiográficamente (1911) Freud s., Obras Completas, XII

jueves, 8 de diciembre de 2016

Black Mirror, un espejo perturbador



Hace unos 10 años, un docente investigador que dictaba una materia en la maestría de Metodología de la Investigación Científica de la Unla. nos contaba una experiencia sobre la ciudad inglesa de Birmingham. Estaba referida a que toda la ciudad puede ser vista a través de sus cámaras en las calles. Ante la cara de estupor del auditorio, el docente aclaro lo siguiente; el ciudadano inglés lejos de sentirse vigilado y perseguido, avala estos dispositivos como consecuencia de la sensación de terror e inseguridad. Un discurso había triunfado, El capítulo inicial y el de cierre de la serie inglesa Black Mirror parece mostrar como ese sueño de seguridad se torna ominoso.     

Black Mirror inquieta al espectador porque quizás no le esté mostrando como las mayorías de los productos de ciencia ficción, un futuro apocalíptico en sistemas totalitarios y asfixiantes, sino, algo más cercano al sentimiento que Freud denominó “siniestro”, es decir, algo tan familiar, íntimo y cercano que se torna ominosamente desconocido.  

En el futuro muy cercano de Black Mirror se ve la objetivación de la subjetividad actual a través de los resultados y efectos de la ciencia y la técnica anudados a objetivos de control social, biopolítica, y  biopoder, pero se podría ir un poco más allá. Ya no solo es la búsqueda del control y la colonización de la subjetividad para la mercadotecnia o el control social,  lo que perturba en esta fascinante serie, lo que se puede leer aquí, no es  la alienación a un sistema donde no hay lugar para elección ni acontecimientos ni deseos singulares por sujetos sometidos por un tirano loco con sueños de dominar el mundo, (porque de hecho, esos  tipos de sueños totalitarios ya pertenecen a la tradición de la mejor literatura del género) sino la objetivación del control de los hilos de la cosa por una lógica fuera de control, en algunos casos, es la inteligencia artificial, en otros, simplemente  el epílogo de lo humano.

Por eso lo que conmueve de esta serie, no es la distancia con ese futuro cercano desde el punto de vista tecnológico, sino el presente de la colonización  de la subjetividad. Todo lo que muestra la serie inglesa ya sucede en el lazo social, solo que quizás, de manera todavía un poco torpe y desprolija, solo por falta de desarrollo tecnológico, es decir, una cuestión de tiempo.
Todos los planteos en cada uno de los capítulos de las tres temporadas ilustran la subjetividad actual desde una mirada algo adelantada tecnológicamente,  lo que inquieta es la lógica imperante.


La teoría de la singularidad tecnológica leída con el ruido de fondo de lo Real en Lacan (leer a  Bob Chow) (1) ese resto no procesable, es uno de los horizontes que esta serie nos muestra como espejo negro del presente.

¿Acaso no es posible reproducir “el perfil” de alguien ya fallecido tomado toda su memoria virtual? ¿Cuántas veces cambia de perspectiva seriamente alguien a lo largo de su vida? ¿En qué consisten muchas sobremesas y otras conversaciones obligadas, no se repiten los mismos asuntos y anécdotas una y otra vez y todos actúan como si nunca las hubieran escuchado?
¿Acaso no suceden ya los linchamientos mediáticos a través de hashtag reaccionarios que postulan una víctima en donde miles de personas descargan su odio sin el menor análisis ni compromiso?
¿Qué subjetividad producen los medios hoy? Estar a favor o en contra de algo y no mucho más.
¿No tenemos ya en nuestros juicios y prejuicios categorizadas a las personas según su perfil en las redes?
¿Cuánto tiempo hace que la intimidad en la red puede ser violada y luego con los datos de la víctima someterla a las más variadas humillaciones?
¿No es el sueño del consumidor de autoayuda tener una voz (real) de un “ coaching” en su  cabeza que le dicte que hacer en determinadas circunstancias cotidianas de la vida porque no puede con la suya?
¿La mayoría de las personas no reclaman justicia (en el mejor de los casos cuando no es venganza) en los programas de espectáculo televisivo? 
¿Qué otra cosa serían las sentencias certeras que tenemos del Otro, sino un lente implantado a través de un deseo que no es nuestro? ¿Qué costo hay que pagar para poder desarmar ese cristal?
¿Qué pasaría si como efecto de la tecno-ciencia anudado al discurso capitalista, como esa torsión del discurso del Amo, que en un momento planteó Lacan nos permitiera de algún modo evitar las pérdidas con algún simulacro de consuelo?
¿Y si tuviéramos la posibilidad de disponer de la memoria de Funes el memorioso de Borges, a nuestra disponibilidad ver una y otra vez cada cosa qucue hemos vivido? ¿Acaso el mercado no apunta sus cañones ahí? Vivimos por la capacidad (humana) del olvido, la lógica mercantil promete dos grandes sueños; la nostalgia permanente con la repetición como brazo armado,  y con la desaparición de los rituales de duelo en occidente, negar la muerte. Podría decirse, el pasado repetido al infinito y el futuro eterno, dos formas de distraer el presente. 

¿Y si  el mundo financiero global implanta gerentes de sus intereses como presidentes, no podrían imponer un personaje virtual animado como el ejemplo extremo de la anti-política?


¿Qué miran los padres en los actos escolares de sus hijos, a sus hijos o las pantallas de sus dispositivos móviles? Es más imperioso "registrar" que tener la experiencia. (2)

En la biografía de Philips Dick que escribió magistralmente Emannuel Carrere se lee en la pág. 135

La colonización marciana ha provocado un aumento de la producción de androides, tanto es así que en 1992 hay tantos androides como automóviles en los EEUU de los años sesenta. Algunos son rudimentarios, simples máquinas con movimientos y rostro humano o flias de vecinos para uso de colonos alejados, por una modesta suma podemos instalar cerca de casa una flia Smith o Scrugart  al completo, George el padre, lee el periódico y corta el césped, Fran la madre que prepara tarta de arándanos  todo el santo día, Bas y Pat, los hijos, y Merton el perro de caza alemán, opcional .Aunque cada una de estas máquinas cuente tan solo con una decena de respuestas, no dejan empero, de ser una compañía, además argumentan los vendedores, ¿Acaso las conversaciones con nuestros vecinos humanos, son mucho más extensas? (3)   
Podemos ver en Blad Runner (magistral película basada en la novela de Philip K. Dick, “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?”) lo siniestro cuando el androide se descubre androide. Hoy podríamos decir sin forzar mucxho la analogía que creyéndonos humanos actuamos como androides.

Leer a Black Mirror con Blade Runner es como una banda de Moebius donde se desdibuja y ya no es reconocible el límite de lo humano con lo tecnológico, cyborg funcionando en una lógica que se exilió del comando humano. Black Mirror muestra esa vulnerabilidad a la que nadie parece escapar, ni el primer ministro de una potencia mundial. (Cap 1 de la temporada 1)



Por suerte en esta parte de occidente, todavía nos creemos humanos (como si eso en sí mismo fuera un gran valor para destacar, la historia es contundente mostrando lo contrario) y dueños de nuestros actos, deseos y opiniones, y será así hasta que pasemos la mayor parte de nuestro tiempo chequeando en las diversas pantallas nuestro handicap social, nuestra salud, las recetas de todo tipo, principalmente las de felicidad, las fotos de los viajes de nuestros amigos y extraños. Las relaciones sociales y la vida cotidiana de nuestro objeto de deseo a conquistar para tener más garantías de evitar un fracaso. Cuando los padres en los actos escolares de sus hijos miren a través del celular y no a sus hijos. Cuando ya no leamos. Cuando al rating televiso se lo lleven los concursos de todo tipo. Cuando la política sea un show. Cuando no podamos estar quietos, ni solos. Cuando se juzgue en los medios y no en la justicia, cuando las denuncias sean espectáculos. Cuando los canales de televisión informen antes de cada noticiero con un cartel que diga, “contenido no apto para menores”. Cuando todo esto suceda, seremos androides creyéndonos humanos. Pero todavía falta mucho para eso.  


Notas.


1) Las cuatro novelas editadas de Bob Chow, hacen alguna referencia a la teoría de la singularidad tecnológica de varias formas, pero en su última novela, "Todos contra todos y cada uno contra sí mismo" Ed. La Bestia Equilátera. 2016, es la más clara al respecto.   

2) Escena magistral del cap 1 de la temporada tres, cuándo la protagonista "registra" y sube a la red una foto de lo que todavía no probó que por cierto luego le resulta desagradable. 
3) Yo estoy vivo y vosotros estais muertos.  Emmanuel Carrere. Versión E-pub. Pág 135

miércoles, 14 de septiembre de 2016

La ficción tiene estructura de realidad


Crónica de la presentación de El Águila ha llegado de Bob Chow. Feria del libro. Cba. 2016



La tarde amenazaba con vientos fuertes y posibles lluvias con caída de granizo, es decir, se complicaba el viaje a Cba a presenciar la presentación de la última novela de Bob Chow  en la feria del libro de Cba. Finalmente como en la primera línea de la novela El Águila ha llegado; “el sol ahuyenta la niebla de la mañana” en este caso se ahuyentaban los nubarrones.

Sobre la hora llego al cabildo a la sala 3 de la planta alta donde me encuentro con un grupo de cuatro expositores con sus respectivos libros, pero lo primero que escucho es alguna referencia a Heidegger etc, no es acá seguro. Al lado en una sala más pequeña, dos o tres personas se están acomodando, veo a alguien que dispone los libros sobre una mesa, son los dos editados por  editorial Nudista de Bob Chow. Listo, llegué a tiempo.

Abajo, en el patio central del cabildo, centenares de personas escuchaban a alguien que creo se trataba de Atilio Borón. Me estaba perdiendo algo importante, de todos modos mi destino era escuchar, si es que algo tenía para decir sobre el proceso creativo, al esquivo Bob Chow.

Ya somos 15 en la sala. Los responsables de la editorial anuncian el comienzo con un video, el booktrailer de la novela, con la música que viene editada en un cd con el libro, pero el autor todavía no aparece y nada se dice de él. De pronto, se abre la puerta y el Águila ha llegado, hace su ingreso Bob Chow, aplausos. Luego el protocolo de rigor y de entrada algo es diferente a las clásicas presentaciones de libros, el autor no responde inmediatamente a la pregunta del coordinador de la mesa sino que hace partícipe al público sobre la cuestión del tiempo que lleva escribir una novela, la cosa toma derivaciones interesantes.

A las primeas tres o cuatro preguntas Bob Chow responde sin ninguna certidumbre, salvo a la que se refiere a su supuesto nombre, dice que sí va a responder a eso, se llama Aivars Holms, y da alguna regla nemotécnica al respecto.

La primera idea que transmite el autor del Águila ha llegado es que descree de la idea del autor solitario, de aquel que se va a una cabaña a escribir, del que se abstrae para el acto creativo, un poco a lo Foucault, Chow habla de la creación colectiva, por eso participa al público para poder pensar en vivo entre todos, dice que siempre es “entre” personas, situaciones etc. que sucede el acto creativo. El auditorio se relaja y va surgiendo cada vez con más claridad los fantasmas del autor (no solo en el registro lacaniano sino como espectros, esta aclaración es del propio escritor, ya que es psicólogo y leyó a Lacan como se nota en sus tres novelas que se pueden leer hoy). Cuenta cómo nace la idea de pensar una historia en torno del estado de coma de Gustavo Ceramic, uno de los protagonistas de la novela.




Chow va respondiendo de a poco a la primera pregunta del coordinador, en verdad se ocupará durante la breve y contundente exposición de responder sobre el acto creativo. Al principio se escucha entre el público la clásica risa nerviosa que no se sabe si es por incomodidad, o  porque perciben algo gracioso en lo que acaban de escuchar. Pienso;  por más intelectual que sea el público que difícil es escapar a esa costumbre de reírse de lo extraño, o dicho de otro modo, ¿por qué se toma a la risa todo aquello que los sorprende? que interpela el sentido, el sentido esperado. Hipótesis; si no escuchan o ven algo que esperan, se desacomodan. No toman a la letra lo que está sucediendo. No escuchan, están atentos a sus propios fantasmas.  

Bob Chow no es extraño. Resulta extraño en el pequeño universo narcisista de los escritores, en el mundo de las poses. El mundillo artístico es un lugar donde posar de raro es habitual, Bob Chow tiene una lucidez que ilumina lo más oscuro de la ficción que él se encarga de señalar que eso es la realidad. Si, así como lo sentencia Lacan, la verdad tiene estructura de ficción. La verdad singular. En sus novelas no hay nada delirante, las situaciones por las que atraviesan los protagonistas son creíbles por extrañas que parezcan, increíbles son las situaciones cotidianas donde pone la mirada el autor para novelar. Escribe sobre ese borde delirante de la realidad, ese marco que sostiene el sentido que está pegado con saliva. Eso se lee.     

Con respecto al reciente premio ganado en el concurso de la editorial La Bestia Equilatera dijo; eso fue hecho para ganar, fue un programa establecido, diseñado. Dijo algo así como que evitó abordar un par de temas tabúes como los extraterrestres y las drogas para garantizar cierta chance. Y bueno, ganó, está muy bien ganar, para eso se concursa y está muy bien el dinero dijo.

Casi cerrando la presentación, se pregunta ¿Qué es lo que va a hacer ahora? Se hará el loco o se venderá al mercado para ganar dinero. Dice que no sabe. Como no sabe bien quién es, como no sabe el mercado (el Otro), que quiere de él. Al igual que todos nosotros, ese relato, ese cuento de quienes somos, que es lo que queremos, como trabajamos, hacia donde vamos, etc. Eso es ficción afirma. Y, pienso yo, una ficción con más estructura delirante que cualquier novela, porque creer saber qué somos y qué queremos y más aún, saber que será de nuestro futuro, eso sí es ficción en términos rigurosos.  

A medida que transcurre la charla, los mitos se desvanecen, la apología sobre los extraterrestres, los delirios en estados alterados, etc. En la magnífica novela La Máquina de rezar, no se lee una sola línea que no sea rigurosamente creíble y teóricamente sostenible,  lo que en una primera vista es delirio, solo es pura realidad, es decir, en términos de Chow/Lacan ficción. 

Termina la ceremonia. El tipo saluda, agradece, firma libros de un modo amable, correcto y agradecido. Yo regreso escuchando el cd de la novela en el auto bajo un cielo extraño, finalmente no vino la tormenta anunciada, y me quedo pensando en la suerte que tuve de haber coincidido en ser contemporáneo a Borges, Saer, Maradona, Messi, Carlos Busquet y Bob Chow. 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Estén a la altura de su odio



Hace de las últimas elecciones que no enciendo el televisor ni escucho radio, lo medios tradicionales donde encontraba la inmediatez informativa. Lamentablemente por las redes, llega todo junto, mezclado, viralizado, editado, lleno de odio y con dosis de ignorancia manifiesta sin ningún tipo de vergüenza, esa sea quizás otra novedad de este tiempo. Aclaración necesaria y urgente, cuando me refiero a ignorancia manifiesta, no estoy mencionando las capacidades de lecturas de políticas partidarias de cada quién que se expresa, me estoy refiriendo a los modos de reproducción de pelotudez extrema como reproducir un “famoso poema de Lorca” que lo muestra como un adelantado con la imagen de CFK, (solo por citar el ej., mas burdo, también en esa línea están las famosas frases de Darín, Saramago Borges y sigue la lista) siento tanta vergüenza ajena que no me animo a decirle a esa gente conocida, ex amigos, y familiares en algunos casos, todo lo que tendría que decirles.

Odien tranquilos, nunca lo han podido hacer con tanta libertad, sus padres no pudieron y ojala que sus hijos vuelvan a tener esa libertad para odiar a un presidente de la Nación de manera tan cruel y expuesta que el humilde y anónimo “viva el cáncer” contra Eva, grafiti  lejano en el tiempo es ya una postal infantil en comparación con lo que ha tenido que tolerar esta mandataria.  Me da pudor decirles, que García Lorca no solo no escribió ese “poema” sino que además si en sus vidas se hubieran detenido a leer (Más rápido y a mano esta Google y Wikipedia por ej) hubieran advertido la diferencia, entre un poema y ese mamarracho. Pero no, además lo hacen con comentarios sarcásticos,  habría que señalar que el sarcasmo sin inteligencia es una manifestación berreta sin efectos, que solo expone todo lo que ignora el portador de esa manifestación. Es más fácil insultarla directamente.

Hay una lista enorme de fundamentaos para criticar al proceso político que llevó adelante Cristina y Néstor, pero muchos eh? Y de índole económica, política, impositiva, educativa, etc. Pero eligen los cartelitos editados de las redes sociales con carne podrida todo el tiempo. Me acuerdo del mejor antiperonista que nos dio este país; Jorge Luis Borges, lo poco o poquísimo que opinaba de política cuando lo presionaban, tiraba unos tweets tremendo al hígado. Y el odio visceral de Borges hacia el peronismo que sufrió en carne propia, no nos impidió a algunos leerlo y admirarlo hasta la idolatría.

No olviden que en su mayoría votaron a un partido que hasta la fecha no manifestó directamente que es lo que iba a hacer en asuntos claves para el futuro de las próximas generaciones. Ustedes podrán decir, si ya las sabemos, tienen razón, ya las conocemos.

A mis ex amigos, conocidos y desconocidos odiadores compulsivos, les pido sinceramente que estén a la altura de su odio. Es válido odiar, Tienen mucho para odiar. Está bien odiar si tenés motivos, como los tuvo Borges. Pero como en al amor, hay que saber estar a la altura de esa pasión.

A partir de esta noche, de facto, esa cultura mayoritaria y la timba financiera (ojalá que no, pero soy hombre sin fe) gobernará este maltratado país. Ya sé que el que odia a este gobierno que se va me puede decir que CFK y N Kirchner son los responsables etc. Sí, claro que puede ser. Podría ser así, pero entendiendo que gobernar un país es administrar y gestionar intereses opuestos y cruzados y este gobierno que hoy se va, interpretó las necesidades e intereses de millones, que como yo, que escribo esto con el pecho cerrado y las mismas lágrimas que no controlé cuando caí en la cuenta que Néstor se había muerto, hoy le dice muchas gracias por todo hermosa, estimada y respetada  Cristina Fernández de Kirchner.      

domingo, 6 de diciembre de 2015


Reacciones

                                                                                                No hay hechos, solo interpretaciones…(Nietzsche)

Fui al estreno de Kryptonita. Muy bien. Creo. Para el cine nacional es muy alentador que existan éstas películas. Tengo la opinión de alguien a quién le gustó mucho la novela de Oyola. No me decepcionó tanto como suele suceder cuando vas a ver la adaptación cinematográfica de una de una novela, particularmente de una obra tan inquietante como novedosa en este caso.

Creo que a grandes rasgos no escapa de ciertos lugares comunes de las películas argentinas cuando se meten en terreno desconocido, en personajes marginales con puteadas típicas y gestos muy sobreactuados como en la tele, pero de todos modos vale el riesgo.

Lo que más interrogantes me dejo fue la paradojal experiencia de asistir en la sala de cine con poquísimo público por suerte para mí, pero no todo siempre sale bien. En ese pequeño grupo de espectadores había algunos que sonreían y hasta se reían de escenas de lo que clara y evidentemente  eran situaciones dramáticas.

De ser así, (podría no ser así, podría haber sido que eran situaciones cómicas y divertidas y yo estaba leyendo drama donde no lo había, pero esta vez tengo certidumbre de no equivocarme tanto) ¿Dónde está el error si lo hay? ¿En el director? ¿En el público que está leyendo mal? Ya sé que estas preguntas están respondidas hace tiempo, pero no puedo dejar de sorprenderme y me interesa opinar de ésta película desde ese lugar.

Pensaba que quizás eso funciona como virtud en la película, en el sentido que presenta una novedad estética y narrativa en el habitual cine nacional, pero aun así esos espectadores encontraron lo que iban a buscar, algo de diversión. Lo que parece que ayuda a alimentar esta posición es la maquinaria del marketing de la película que pone en la mayoría de los afiches la imagen central de un guasón desaforado interpretado por Capusotto quien solo aparece lo justo y necesario. (Más o menos bien) es definitivamente un personaje secundario con una intervención importante, pero no más que eso.

Creo que casi todas las expectativas en la vida funcionan de ese modo. Siempre terminamos encontrando de algún modo lo que buscamos, pasa en la política, hoy de manera muy explícita, leemos, escuchamos e interpretamos según nuestras posibilidades y condiciones de clase e intereses, y en el amor funciona de un modo similar, algo se idealiza y todo se pone en marcha todo comienza a funcionar hasta que las cosas (a veces) no son como las deseamos o esperábamos.

Creo que lo leí en Lacan, (pero igual no importa tanto quién o si existió, pero la idea está muy bien para esta situación) que dijo al comenzar una charla o conferencia, ojalá los desilusione porque de  lo contrario, les habré dicho lo que vinieron a escuchar, es decir, ninguna novedad. Ya sabemos que eso garantiza la lógica mercantil.  Es riesgoso disponerse a lo nuevo siempre amenazado por el empuje a la nostalgia y la repetición.


Me fui del cine con algunas preguntas; ¿Por qué todavía hoy genera risa un travesti?, me refiero al hecho simple de su travestismo porque si la intención de la escena buscara la risa del espectador estaría muy bien.   ¿Por qué se reacciona con risitas cuando un travesti le habla con amor a un superhéroe en coma? ¿Por qué un beso entre un tavesti y un hetero genera reacción y comentarios (en voz alta)? Solo por mencionar algunas preguntas referidas a esa sola cuestión. Hubo muchas escenas dramáticas o al menos no graciosas en que cierto público reacciona con risas.




Creo que una de las mayores virtudes de kryptonita es ir contra de lo que se espera, contra del sentido común abriendo otros sentidos, que claramente no es para aquel  público que va a esperar diversión con gags que no están ahí pero sin embargo los ven y reaccionan.  O, lo que es probable con la misma proporción, es que yo vea drama donde no lo hay.   

martes, 4 de agosto de 2015

De Juan Gelman a Jean Allouch







La poesía y el psicoanálisis se cruzan desde el nacimiento de la invención freudiana. No hay experiencia analítica sin alguna aparición fugaz, de ese equívoco como relámpago que rompe la cadena del sentido y pone en jaque toda defensa racional de la cuál poco y nada, mejor dicho, nada se puede decir, como en el poema.

Del duelo también se puede decir poco, o nada como el que duela. Los teóricos del duelo romántico dijeron mucho, demasiado, hasta que vinieron algunos con la tragedia en sus manos y hablaron de la muerte seca, a pura pérdida. El poema y el análisis. Dos experiencias al borde del sentido.

Llevar la muerte en brazos ¿Cómo cargar con el oxímoron nacer muerta?  Gelman dice;  Lo que termina sin empezar es una flor que se apagó y reabre sus pétalos sin canto.  

Algunas pistas.

La inutilidad de escucharse hablar en un diván, Leer Erótica del duelo en tiempos de muerte seca de Allouch y Leer este poema.    

JUAN GELMAN
XXXIX
Lo que termina sin empezar es una flor que se apagó y reabre sus pétalos sin canto. El tamaño del tiempo pasa a su lado sin mirar, ni la toca. Los teóricos del duelo romántico tienen virtudes comidas por la lógica/alternan/pasan de la rama que tiembla en el pico de un pájaro a echar a la basura sus fantasmas. La pérdida admira esa voluntad del nunca fue, ahoga a más de un astro en sus combinaciones secas. Son caminos prestados al incómodo de sí entre la tierra y el cosmos que cierto día finirá.
A Jean Allouch


jueves, 21 de mayo de 2015

ABUSO DE SENTIDO COMÚN

Artículo publicado en el diario La Nación.


Es poco comprensible, aunque sean expresiones para los medios, que jueces, fiscales, y todo tipo de profesionales de la justicia usen como argumento a favor o en contra de algo, “el sentido común”. En este caso puntual, la crítica generalizada está centrada, lógicamente, en la sentencia de los jueces que redujeron la pena al victimario revictimizando al niño y su flia. Quizás no sea lo más urgente señalar los argumentos de la opinión del fiscal, que ojalá haya sido solo para los medios de prensa, referida a que los camaristas “no respetaron el sentido común ni los hechos”. Desde una perspectiva algo más rigurosa, es muy posible que esos dos jueces hayan obrado con demasiado sentido común y no conforme al derecho. Se podrían enumerar muchas características predominantes de este sentido compartido tan aclamado como un valor positivo de argumentación, pero para señalar solo algunas podríamos decir que;   
1)      Sentido común; es el saber de los sentidos,
2)      Por ende es engañoso,
3)      No opera conforme al pensamiento crítico,
4)      Es el saber del café, del saber compartido por los legos
5)      Es intuitivo, es decir, inverso al razonamiento científico
6)      Es el saber que se naturaliza por hábito
7)      El saber que se repite, que solo necesita difusión, sin reflexión, ni análisis.
8)      Permite la coexistencia de enunciados contradictorios
El sentido común es hijo de los ritos y costumbres de cada época, sociedad y cultura, es el saber compartido, no solo el más común de los sentidos para desgracia de la ciencia, el arte y el pensamiento, sino que además genera pereza mental ofreciendo certeza, esas certezas que muchas veces, sobre todo en comunicadores de medios masivos, dice sostenerse en la naturaleza humana como si hubiera tal cosa. Ese sentido naturalizado proclama que los nenes vayan con las nenas porque todo lo que sale de ese hábito, es anormal, etc.
La propia lógica del sentido común instaló la idea que éste sentido es criterio de razón suficiente para sostener una posición incuestionable.
Ese es el sentido común que, por lo menos, profesionales que hayan pasado por la universidad deberían dejar de citarlo como fuente de autoridad para sus argumentos.
Como bien sostiene M. Benasayag;
 “la desvinculación, característica del sentido común, al permitir la coexistencia de enunciados contradictorios “a disposición” de los individuos, crea y facilita el sentimiento de irresponsabilidad en relación con los actos, rechazando toda exigencia ética de coherencia y de responsabilidad. Estos enunciados que se presentan como “naturales” no podrían en consecuencia ser interpretados como elecciones subjetivas”  (1)

¿Acaso la filósofa mediática de gran parte de la clase media más antigua de los mediodías no le preguntó a uno de sus invitados gay, si no era más probable que una pareja homosexual abusara de un menor que una pareja hetero? (va de memoria, puede fallar) eso es sentido común.

La opinión del fiscal que titula la nota del diario además de sostenerse en la lógica del sentido común, como agravante de la argumentación cita como fuente de certeza a “los hechos”. La citada hasta el cansancio sentencia de Nietzsche; “No hay hechos, sino solo interpretaciones” viene muy bien en este caso para recordar que precisamente en el campo del derecho (como casi en todo lo concerniente a lo humano) se trata de interpretaciones de la ley, y las interpretaciones están fundadas y no justamente en el sentido común, sino y por suerte para los ciudadanos, en estudios multidisciplinarios para tener con la mayor precisión posible las herramientas de interpretación.
Ni los hechos, ni el sentido común son argumentos epistemológicos válidos ni respetables para criticar este aberrante fallo de los dos jueces, justamente pareciera que la interpretación que hacen del “hecho” son síntomas del sentido común imperante. Habiendo tanta argumentación jurídica, multidisciplinar seria y compleja, en este caso se cita (para los medios, claro, esperemos que no sea así en los escritos del expediente) al tan aclamado sentido común.
1)       M. Bensasayag. E. Charlton. Esta dulce certidumbre de lo peor. Nueva Visión.1993. Pág. 162. 

viernes, 9 de mayo de 2014

L0S LIBROS POR LEER




Nassim Taleb-Umberto Eco 


Charlando con un amigo sobre nuestras lecturas, concluimos que es casi imposible no leer más de un libro a la vez. El zapping del lector desordenado. Hay libros para la cama, para el escritorio, para el living, para llevar en el auto, en la mochila o en la cartera de la dama. Y hay libros para ir sumando a la pila que asecha en la mesa de luz. 
Hay innumerables ensayos al respecto, me refiero al ejercicio de leer por placer, curiosidad o goce y la relación con las bibliotecas. Hay una anécdota clásica de Umberto Eco al respecto, en un diálogo que mantiene con jean Claude Carriere que está publicado en el ensayo ¨Nadie acabará con los libros¨ donde el semiólogo relata las respuestas preparadas para los visitantes a su residencia ante la reiterada pregunta:  ¿Usted leyó todos estos los libros?(más de treinta mil en la actualidad según la referencia de Nassim Taleb) o algunas de sus variantes como por ejemplo, ¿Cuántos de estos libros usted leyó? Las diversas respuestas que Eco tiene para tal ocasión las pueden encontrar en dicho ensayo obviamente. Lo más rico de las reflexiones del notable intelectual italiano están referidas a la parte no leída de la biblioteca, o de como tenemos referencias de libros que no hemos leído y mejor aún de como tenemos referencias de autores que no existen.

Sobre esta idea de Eco,  Nassim Taleb, profesor universitario matemático investigador de las reglas y la lógica de la incertidumbre, cita estas reflexiones y llama antibiblioteca a la parte de la biblioteca no leída, ese sector tiene más valor que el lugar (simbólico) de libros leídos y asimilados según este autor, porque los libros leídos ya forman parte de nuestro esquema de conocimiento actual, en cambio en la antibiblioteca podría encontrarse libros que argumenten de tal modo que cuestionen nuestra posición, nuestro conocimiento y certidumbres y lo hagan tambalear o mejor aún modificar, crecer, torcer, moverse en definitiva. En este sentido los libros por leer se transforman en lo nuevo, desconocido, en consecuencia, mientras más conocemos, más libros sin leer tendremos, este es el razonamiento de Nassim Taleb en su ensayo, ¨El Cisne Negro¨.  



Nassim Taleb-Umberto Eco 
Del cruce de la conversación con mi amigo sobre las múltiples lecturas simultáneas y los libros que se nos escapan de nuestras posibilidades,  y la lectura de estos ensayos hice un sencillo ejercicio sobre mi biblioteca, ejercicio que invito a realizar a cualquier lector, aunque reconozco que no sé con qué objetivo, quizás para aquél curioso que nunca encuentra el tiempo suficiente (como le sucede a cualquier lector) pueda advertir que no quedan muchas alternativas más que relajarse y concentrar su pulsión epistemofílica en apuntar bien a lo hora de emprender la aventura de abrir un libro y abandonarlo sin culpa, si el vínculo lector-libro no se establece lo suficiente como para maldecir cada interrupción y para saltar inmediatamente a otro si el que tiene en sus manos no retiene sus sentidos.
Recorrer los libros de una biblioteca personal es una experiencia que puede resultar intensa, si se tiene en cuenta que muchos, no-todos, los libros que allí se encuentran contienen la materia prima que alimenta o ayudó a conformar en gran medida nuestra mirada del mundo. También están aquellos textos que nos avergüenzan, que  desconocemos o descreemos que en algún momento le hayamos dedicado tiempo y fe. Un ex amigo poeta una vez me dijo que una excelente biblioteca hoy se puede constituir con 50 libros. Creo que la vida de un lector es ir en la búsqueda de esos 50 libros.

Ejercicio personal 
Supongamos que para leer alrededor de 600 libros que quisiera leer que están en mi poder o a mí alcance, es decir, libros que me faltan por leer y que deseo, (arrastro un atraso importantísimo como se verá) leyendo a un promedio de 20 pág. por día durante al menos 360 días al año, (promedio más que optimista) tomando como referencia libros de 250 pág. promedio,  me llevaría unos 20 años de lectura.

Derivaciones

1) Vivir ese tiempo  y poder seguir leyendo es una hipótesis extremadamente optimista.
2) No creo poder alcanzar a leer a ese ritmo solo los textos por puro placer y curiosidad, porque debo descontar la lectura por trabajo, obligación, investigación etc.
3) Solo tengo en cuenta los libros en mi poder y a mi alcance, hay que restarle los que se vendrán, comprando, o bajando (gratis si se puede) al E-reader. 
4) A partir de este conocimiento se inicia la efectuación de un duelo, todo lo que no voy a leer.
5) Contra el sentido común, leer no es acumular conocimiento sino una práctica de pérdida. Cada elección de un libro es la pérdida de muchos que quedarán sin leer, formarán parte de la antibiblioteca.
6) Cada nuevo libro es una puerta a otras puertas. 
7) Según la lógica de Nassim Taleb apoyado en las reflexiones de Umberto Eco lo mejor que nos puede suceder como lectores sería acumular textos que no serán leídos que valgan la pena y que hablen bien de nuestro desconocimiento. 
8) Leer para ignorar cada vez más.  
9) Según la lógica de Taleb, Umberto Eco es muchísimas veces más ignorante que yo. 

lunes, 5 de mayo de 2014

ELLA. Otra vuelta del Pez en bicicleta

      
                                                                                               









                                                   late, late, late… aunque nunca encuentre un cuerpo que la habite…
                                                                                                                                  L.A.Spinetta. preso ventanilla.
                                                                                                                                                      
                                                                                                                                                
                                                                                                    Uno siempre se enamora de un fantasma. 
                                                                                                                                                          Sigmund Freud


La película Ella, (Her) de Spike Jonze, es una magistral historia de amor.

Theodore padece esa relación como cualquier víctima del amor, ese vínculo que en  principio es tan singular pero que de a poco revela todos los condimentos del malentendido amoroso.

No es posible realizar un análisis binario virtual/real en ningún aspecto de la historia y muchos menos desde un reduccionismo psicoanalítico que solo abordaría la cuestión a través de la fascinación de la voz como objeto. Creo que la historia de este film ofrece bastante más elementos de análisis.

Theodore se enamora de ella, además del fetiche, de la idealización que se efectúa (no puede haber enamoramiento sin idealización) se produce el enamoramiento, al menos el de Theodore como erastés, a medida que progresa la fascinación no solo por su voz, sino además, por lo que él cree que ella es y el lugar que viene a ocupar en su vida, en ese momento de duelo por su ex esposa.   

En el momento del enamoramiento el protagonista no escucha, no advierte o no quiere saber lo que sabe, es decir, que ella es singular, pero no exclusiva. El malentendido a la orden del día.

El director, Spike Jonze, dijo: ¨…esta película habla sobre la relación con la tecnología, sobre el deseo y la necesidad de tener una relación íntima y las cosas que se interponen todo el tiempo en el camino…¨ (1) ¿Qué cosas se interponen? Todas aquellas que hacen al malentendido estructural de cualquier relación amorosa.   
  
La película muestra un futuro muy cercano con gadgets más sofisticados de lo que hoy ya existen con soportes más rudimentarios pero que cumplen exactamente la misma función, no se observa ningún adelanto tecnológico que cumpla una nueva función de lo que hoy tenemos en el mercado, solo que de manera más tosca, en el film se ven objetos más adaptados ergonómicamente y no existen cables, es decir, hacia donde se dirige todo adelanto tecnológico en lo que a comunicaciones se refiere. 

En la escena donde una chica anónima intenta poner cuerpo a la voz de Samantha, es otra manera de la fantasía necesaria para que el acto sexual acontezca. En el caso particular de ésta película, la tercera en cuestión le pone el cuerpo a las fantasías, al menos lo intenta. Theodore no puede. Dice que no es ella. Parafraseando la canción de Spinetta no es ese el cuerpo que habita la voz de Samantha,  ¿A caso en nuestra realidad no existen actos sexuales mediatizados por fantasías? ¿No es esa la condición por excelencias de los actos sexuales humanos, justamente aquello que nos diferencia de nuestros parientes los animales?
El sexo y el amor no solo no van necesariamente de la mano, sino por el contrario cuando sucede aparece como acontecimiento.  

Theodore se desenamora cuando se entera que ella no es lo que esperaba, cuando en realidad siempre supo lo que ella era. Cegado por el amor, necesariamente idealizado, creyó en el tiempo de su enamoramiento en el ideal amoroso de completud, el protagonista en ningún momento se le ocurre preguntarle en el comienzo de la relación si ella era exclusiva de él. Una vez más cuando todo parecía indicar que Theodore encontraba el objeto de su falta a su medida, entra en escena el malentendido. Los negadores de la falta como reza el popular grafitti feminista francés: ¨Una mujer sin un hombre es como un pez sin bicicleta¨ hace referencia a un ideal de completud.
 ¨las moscas van con las moscas, el gallo con las gallinas, el vecino con la vecina…el amor tiene más que ver con un pez muy original al que le gusta una bicicleta y con una bicicleta que sueña vivir con un pez¨(2) 
El acontecimiento amoroso hace posible que un pez se enamore de una bicicleta y que a veces funcione.
¿Quién se atreve a cuestionarle lo verdadero de su amor a Theodore?   
El arte sigue mostrando el camino, como en esta exquisita película, que la apuesta amorosa insiste contra todo ideal de completud y armonía. 

(1)    Entrevista a Spike Jonze, revista Los Inrockuptibles 189. Pág, 44


(2)    M. Benasayag. E. Charlton. Crítica de la felicidad. Pág 100 ed. Nueva visión. Año 1989.